¡A COMER! Manual para la introducción de alimentos ecológicos y de proximidad en las escuelas

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Descripción

Cambiar los alimentos convencionales del menú por otros ecológicos no es una simple sustitución (como quien cambia una manzana por una pera). El proceso de cambio implica una serie de dificultades y repercusiones que obligan a un cierto detenimiento, a un mínimo estudioy preparación del proyecto, y al conocimiento del sector de la producción agraria ecológica en nuestro país. He aquí el porqué de esta publicación, que se centra especialmente en la etapa infantil y primaria, que es cuando niños y niñas están más abiertos y dispuestos a aceptar los cambios.

Ofrecer a nuestra infancia alimentos de calidad y menús equilibrados es un deber que las personas adultas no podemos obviar.

Al mismo tiempo, el servicio de comedor nos ofrece un espacio más de educación que hemos de poder aprovechar para transmitir a nuestros hijos e hijas el valor de una alimentación sana, equilibrada y variada, basada en procesos productivos, de transporte y comercialización respetuosos con el medio ambiente, procedente de un sector primario enraizado en el territorio y que da vida a las comunidades rurales del país.

Abrir los comedores escolares a la alimentación ecológica puede tener efectos positivos en el desarrollo de este subsector agrario, pues supone pedidos de un volumen importante, planificables y constantes.

Cómo afrontar el proyecto con ciertas garantías

En los capítulos de este documento, las AMPA, los consejos escolares, los equipos directivos y todas las instituciones y personas interesadas hallarán la información necesaria para afrontar el proyecto con ciertas garantías. Todos ellos deberán tener en cuenta que lo que explicamos en las páginas siguientes va más allá de lo que se considera estrictamente un servicio de
comedor, ya que estamos proponiendo un proyecto que llegue a todos los ámbitos de la escuela, desde la composición de los menús hasta el área de conocimiento del medio natural, social y cultural. Un modelo de restauración escolar que, además de ser ecológico en un sentido amplio, con alimentos de la agricultura y la ganadería ecológicas, privilegie aquellos que sean de proximidad y los obtenidos a través de una relación directa con la payesía que los hace crecer o con las empresas elaboradoras que los transforman. De esta
manera podremos contribuir a acercar las personas consumidoras a las productoras, generar nuevos la-os de confianza y oportunidades en nuestro sector agrario, potenciar la sostenibilidad del proceso –desde la producción al consumo– y favorecer la soberanía alimentaria, es decir, el derecho y la capacidad de escoger aquello que queremos producir y consumir en nuestro país, respetando nuestra cultura y nuestra biodiversidad.

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